¿Te suena lo de tener problemas con los listenings? Los obstáculos más comunes a la hora de entender el inglés hablado.

Una mujer con una mano agudizando el oído, y una pizarra detrás que reza "The art of listening".

Seguro que te ha pasado en algún momento: abres Netflix, pones una serie en su versión original con toda la ilusión de practicar tu inglés, y a los cinco minutos sientes la derrota de no estar pillando nada de lo que ocurre en pantalla.

Pues no sucumbas a la frustración de pensar que tu inglés no es lo bastante bueno todavía, puede que la clave sea otra. Si el inglés que aprendemos en clase es un ecosistema controlado, entonces el inglés de la calle es una selva salvaje. ¡Pero nosotros te vamos a enseñar a sobrevivir en la jungla!

En esta entrada vamos a desgranar, punto por punto, por qué se te puede estar atascando el Listening, y te vamos ayudar a entender qué está pasando realmente en tu cerebro cuando no “te enteras de nada de nada”.

1. Sonidos completamente nuevos: El sistema fonológico inglés.

Un hombre con una mano agudizando el oído.

El español es un idioma que, fonéticamente, no tiene demasiados sonidos: 24 en total (25 si pronuncias la “b” y la “v” distintas). Pero el inglés tiene 44. ¡Casi el doble!

Esto se traduce (nunca mejor dicho) en problemas para entender ciertas palabras. Por ejemplo, la palabra sheep (oveja) se pronuncia distinta de la palabra ship (barco), pero a los de habla hispana nos puede sonar igual.

Esto en inglés se llama similar pair (o pareja similar), y hay que tener mucho cuidado con ellas, o la frase puede que de repente ya no tenga sentido. ¿Cómo que tienes un rebaño de barcos?

2. El Connected Speech, o cómo el inglés se convierte en “bloques”.

El inglés no se habla, “fluye”. La lengua tiene una obsesión inconsciente con moverse lo menos posible dentro de la boca, y esto crea provoca que incluso si eres nativo (o mejor dicho, sobre todo si eres nativo), pronuncies “incorrectamente”. Hay dos “errores” muy comunes, y hasta esperados:

  • El sonido Schwa (/ə/): Es el sonido más común del inglés, una vocal neutra que aparece muchísimo en las sílabas que no llevan acento. No suene ni como la “a”, ni como la “e”, ni como la “o”, es más bien como un suspiro vago. Si esperas oír vocales claras, la schwa te va a despistar siempre.
  • La asimilación y la omisión: sí, se pronuncia handbag, pero que no te extrañe si lo escuchas pronunciado más bien como “hambag” (bolso). Eso es porque la “m” está más cerca de la “b”, así que la segunda opción es menos esfuerzo. Y considérate afortunado si te encuentras con este cambio, porque hay veces que los nativos ni se molestan, y directamente omiten esa consonante: por ejemplo, diciendo “nex-door” en lugar de next door (en la puerta de al lado).

3. Los Chunks, o bloques.

Un joven con cascos escuchando en su tablet, con una pila de libros al lado.

Uno de los errores más comunes es intentar traducir palabra a palabra a tiempo real. Si escuchas la frase at the end of the day (al final del día), para cuando hayas pensado en la traducción de cada palabra individual, la persona de la grabación ya está tres frases más adelante.

Los nativos (y tú también deberías ir empezando) procesan estas frases como si fuera una única palabra con sentido propio, y eso hace no solo que la escuchen con más facilidad, también causa que las digan más rápido, y toda seguida.

4. El inglés es un idioma musical: el ritmo del inglés.

Unos cascos rodeados de figuras musicales.

El español es un idioma syllable-timed, es decir, tardamos en decir una frase tanto como sílabas tenga, y más o menos todas las sílabas duran lo mismo. Si sabes de lenguaje musical, es como si la partitura del español estuviera formada solo por negras.

El inglés, por el contrario, es stress-timed. Esto quiere decir que el ritmo lo marcan los acentos de la frase. Un ejemplo práctico sería comparar las siguientes oraciones:

  • Dogs chase cats. Esta frase (los perros persiguen a los gatos) tiene tres sílabas, y las tres son importantes para entender la frase, así que tiene las tres sílabas acentuadas.
  • The dogs have been chasing the cats (los perros han estado persiguiendo a los gatos) tiene ocho sílabas, pero solo tres acentos. ¡Pues tienes que tardar lo mismo en decir las dos frases! las tres sílabas acentuadas (DOGS, CHASing, y CATS) se dicen con énfasis, pero el resto de sílabas se dicen rápido y sin cuidado. Siguiendo con el ejemplo del lenguaje musical, es como si el inglés usara corcheas para que quepan más notas en los mismos compases.

5. El laberinto de los acentos.

Muchas banderas ondeando al viento.

En esta entrada de nuestro blog ya te advertíamos que existen muchos acentos de inglés que cambian mucho cómo se oye según quién hable.

Además, los profes de inglés vocalizan mucho, y adaptan el ritmo al nivel de la clase, pero fuera de nuestra academia cada país de habla inglesa pareciera que sigue unas normas de pronunciación completamente diferentes.

6. La imperfección humana: muletillas y errores.

Un joven tapándose las orejas con expresión angustiada, y un teléfono siendo sujetado cerca de su cabeza.

Los actores, por ejemplo los que hablan en un Listening de libro, estarán probablemente siguiendo un guión, pero la realidad es más complicada. La gente de verdad empieza frases que no termina, se autocorrige, tartamudea, cambia de opinión en mitad de la oración… El mensaje se emborrona. ¡Como si no fuera suficientemente difícil ya entenderlo!

Además, se usan palabras como like, so, anyway, o el conocido ehm… que actúan como relleno. Los estudiantes de inglés pueden gastar energía intentando traducirlo, cuando en realidad estas palabras no aportan nada al mensaje. Si quieres ahorrar preciada energía mental, ¡hay que separar la paja del trigo!

7. La carga mental

Unos cascos sobre un examen de listening.

Tu cerebro tiene una capacidad limitada para procesar información nueva. Si estás usando el 90% de tu energía en prestarle atención a los sonidos, te queda solo el 10% restante para entender el significado.

Por eso, al terminar un Listening, es posible que no recuerdes ni de qué iba, aunque en el momento hayas podido entender palabras sueltas. Y como el ejercicio de turno te pida datos concretos del audio (horas, cantidades, el orden de ciertos elementos…), tu memoria de trabajo puede verse muy saturada.

8. Te falta contexto.

Una persona susurrándole al oído a la otra.

El razonamiento deductivo, el que va de “arriba” a “abajo”, nos ayuda a entender la situaciones específicas, pero un listening nos abandona en mitad de una conversación sin que sepamos si las dos personas que están hablando se llevan bien, o de qué asignatura tienen el examen que están comentando, por ejemplo.

Otras veces no entendemos una palabra porque nos falta el referente cultural: a modo de ejemplo, si el audio trata sobre la fiesta del 4 de julio, los norteamericanos jugarán con ventaja. Aprender sobre la cultura de los países de habla inglesa, y en general saber un poco de todo, te va a dar pistas para ser capaz de sacar el resto por contexto, aunque no hayas pillado un fragmento concreto del Listening.

9. Todo tiene solución: Trucos y consejos para mejorar tu Listening.

Un niño con orejas gigantescas falsas.

Entender el inglés no es una cuestión de nacer sabiendo, sino de entrenamiento táctico. Los consejos que te damos desde nuestra academia son los siguientes:

  • No te preocupes tanto por las palabras sueltas. You know what I mean (sabes a lo que me refiero) se puede reconocer como si fuera una única palabra muy larga, y eso te liberará espacio mental para las palabras que realmente aportan información nueva a la conversación.
  • No te bloquees. Si te pierdes en el segundo 36, no te quedes rumiando esa palabra o te perderás el minuto restante del audio. Los idiomas suelen ser redundantes: aunque no entiendas algo ahora, probablemente se aclare después.
  • Haz anotaciones: esta estrategia sirve para descansar la memoria de trabajo, para acordarte de dudas que puedes resolver la segunda vez que escuches el audio… no intentes transcribir, anota solo los conceptos clave.
  • Confía en ti mismo: sabes más de lo que crees. Si hay algo que no has entendido, puedes asumir lo que más sentido tendría. Y, como hemos visto en esta entrada, hasta es posible que no es que lo hayas escuchado mal, ¡es que no se ha dicho bien!
  • Obviamente, ¡practicar, practicar, practicar! Cuantos más audios de inglés escuches (podcasts, series, listenings, música…) más se te hará el oído.

Conclusión

Un libro abierto de forma que sus hojas forman un corazón, y cascos sobre otro montón de libros.

Los listening son una parte de aprender un idioma que atasca a muchos alumnos y alumnas, y puede parecer algo imposible de entrenar, pero con suficiente práctica y sabiendo identificar qué es lo que más te cuesta como estudiante, lograrás entender hasta los audios más complejos. Además, conforme practiques el resto de áreas del inglés (speaking, reading, writing…) mejorará tu léxico, entre otros aspectos, y verás una mejoría también en el listening.

Y, si necesitas ayuda para superar todas estas barreras audiofónicas, en nuestra academia te entrenamos con conversaciones en clase de todo tipo, para que puedas practicar tu listening de la forma más eficiente y concienzuda posible. ¡Escucha lo que decimos, y anímate!