Prepara con nosotros un viaje de verano inolvidable. ¡En inglés!

Una joven que sujeta un mapa, con un monumento a su espalda.

¿Quieres irte de viaje a algún país extranjero, pero te asusta el idioma? ¡Tranquilidad! Que el inglés no te sea un impedimento para comerte el mundo. A todos nos ha pasado eso de quedarnos en blanco frente a un recepcionista, pero con un poco de preparación te prometemos que vas a sobrevivir. ¡Y a disfrutar muchísimo!

En esta entrada te vamos a enseñar, paso a paso, a preparar un viaje con todo el vocabulario en inglés que puedas necesitar para triunfar. Desde elegir el transporte perfecto, hasta decidir qué hacer, pasando por el drama que es hacer la maleta.

Coge boli, papel, y tu espíritu más aventurero. ¿Preparado? ¡Arrancamos!

1. Where? (¿A dónde?)

Un mapa con varios alfileres marcando diferentes sitios.

El primer paso de esta aventura es marcar el destino en el mapa. En una entrada anterior ya te aconsejamos qué destinos te pueden ayudar a mejorar tu inglés, pero aunque no elijas un país angloparlante, lo más probable es que puedas hablar con todo el mundo en inglés.

Una sugerencia brillante es que escribas esto en el buscador de Internet: “Best ____ holiday” (mejores vacaciones de ____). Solo tienes que rellenar el hueco según el tipo de destino que te pida el cuerpo:

Beach (playa): No tenemos que irnos demasiado lejos de nuestra academia, las playas de España y Portugal atraen a turistas de todo el mundo. Y sí, te entenderán si les hablas en español, pero puedes ser un poco pícaro y hacerte el sueco (nunca mejor dicho). ¡Háblalo todo en inglés! No te preocupes si te cuesta trabajo, o si crees que tienes mucho acento: la gente asumirá que tu idioma natal es el italiano o el griego (muy parecidos fonéticamente al español). ¡Haz del chiringuito tu aula de inglés!

Mountain (montaña): Si buscas aventuras, desconexión y aire puro, lo que necesitas es unas vacaciones de montaña. Imagina explorar el parque nacional del monte Kilimanjaro, o caminar por los Alpes. No te preocupes si no te atreves a escalar las cumbres más altas, que los paseos por las zonas de menor altitud en la falda de la montaña ofrecen unos paisajes igualmente fabulosos. Además, te puedes cruzar con senderistas de todo el mundo, con los que intercambiar tus “Hello!” (hola) y “Beautiful view, isn’t it?” (hermosas vistas, ¿verdad?).

City (ciudad): Si quieres visitar grandes metrópolis, como Londres o Tokio, prepárate para distancias engañosas y estímulos a cada paso. En una ciudad es imposible aburrirse, ¡pero acuérdate de descansar también! Siempre habrá más cosas interesantes que hacer, que tiempo vas a disponer para verlas. Ten cuidado también con el consumismo excesivo: las grandes ciudades pueden ser verdaderas trampas para turistas como tú. Eso sí: vayas donde vayas, es casi seguro que todo el mundo hablará inglés. ¡Es el idioma de los viajes!

Town (pueblo): El turismo rural tiene un encanto particular, con su ritmo pausado y su historia por descubrir. Puede ser una escapada barata, llena de encanto, que te permita genuinamente descansar y bajar la intensidad de lo que ha sido el resto del año. Aprovecha para hablar con los locals (lugareños): si ellos hablan otra lengua, agradecerán que la utilices, aunque solo sea para decir hello “hola” o thank you “gracias”.

2. With who? (¿con quién?)

Tres personas abrazándose.

Decidido el destino, y antes de que te pongas a fantasear con tu viaje o reserves nada, es vital que tengas claro con quién vas a compartir esta experiencia. La compañía define el viaje tanto como a dónde vas.

Si algún local te pregunta, en inglés, con quién viajas, esto le tienes que responder dependiendo de a quién hayas invitado a venir contigo:

– Family (familia): Sea con tus padres, con tus propios peques, o con primos y hermanos, viajar con la tribu siempre es una experiencia intensa y memorable. Animaos a salir de la rutina de todos los días: probad sitios nunca vistos, platos exóticos, y actividades nuevas. Los mayores pueden disfrutar de una jubilación más movida, y los más pequeños podrán expandir su zona de confort en un momento vital de su desarrollo. ¡Ademas de tener la oportunidad de practicar el inglés que le enseñan en el cole!

Friends (amistades): No hay nada más divertido que viajar con tu grupo de amigos de siempre. Eso sí, a diferencia de con la familia, no hay jerarquía ni una dinámica de tareas establecida, necesariamente. ¿Quién se va a encargar de seguir el itinerario? ¿quién va a llevar las cuentas? ¿quién se va a perder a cada rato? Más vale que conozcas muy bien a tus amigos antes de embarcarte en este tipo de aventuras con ellos. Y, si no te fías, siempre tienes la oportunidad de hacer nuevos amigos en tu destino. ¡A lo mejor sacas un pen friend (amigo por correspondencia) como souvenir de tu viaje!

Partner (pareja): Dicen que en los viajes se prueban de verdad las relaciones de pareja, para bien o para mal. Salir de la monotonía es una prueba de fuego, ¿cómo reaccionáis ante un tren perdido, o un hotel que deja mucho que desear? ¿queréis pasar las vacaciones de la misma forma? ¿o estáis dispuestos a llegar a algún tipo de punto medio? Si no viajas con tu pareja hasta la luna de miel, puede que no te enteres hasta demasiado tarde que, mientras uno quiere visitar todos los museos de la zona, el otro se niega a sacar un pie de la playa.

Alone (a solas): Hablando de relaciones, ¿sabías que, una de las preguntas que mejor predice la compatibilidad de parejas, es saber si alguna vez han viajado a solas? Hacer un viaje en solitario requiere de una autonomía, confianza, y saber estar con uno mismo nada desdeñables. Sé el dueño absoluto de tu tiempo y tus decisiones. Además, tiene una ventaja enorme a la hora de aprender idiomas: si tienes que comunicarte con alguien, no tendrás a nadie más que te saque las castañas del fuego, ¡así que toca hablar en inglés!

3. Paperwork (papeleo)

Un pasaporte, y billetes bajo él.

Esta puede ser la parte más aburrida, pero es también la más importante. Antes de pagar absolutamente nada, ¡asegúrate de que, legalmente, puedes viajar a tu país de destino! Tú y todos los que te acompañen necesitáis revisar estas cuatro cosas con lupa. Y, por si la información solo la puedes encontrar en inglés, aquí te traemos cada palabra clave con su traducción:

Passport, visas (pasaporte, visados): Si eres europeo, para moverte por Europa solo te hace falta el carné de identidad. Pero con otros destinos, por ejemplo si cruzas el charco, vas a necesitar un pasaporte en regla, o un visado. Ojo: muchos países requieren que tu pasaporte tenga más de 6 meses de validez restante antes de que caduque. ¿Cuánto le queda al tuyo? Revísalo hoy mismo. No vayas a dejarlo para última hora, o puede que descubras que tardan dos meses en darte cita para renovarlo… ¡y el avión sale mañana!

Connectivity (conexión): ¿Eres de los que no pueden vivir sin tu dosis diaria de memes? ¿no sabes orientarte sin mirar el GPS cada dos pasos? ¿el plan con tus compañeros de viaje es “nos llamamos cuando estemos ya allí”? Pues no te des la desagradable sorpresa de aterrizar, y descubrir que tu móvil se ha convertido en un pisapapeles muy caro. O, peor aún, ¡que te cobren una fortuna sorpresa por usar datos en el extranjero! Investiga si necesitas activar o desactivar el roaming, comprar una tarjeta SIM prepago al llegar, o hablar con tu compañía de teléfono, para ir sobre seguro.

Travel insurance (seguro de viaje): Si se te pierde una maleta, si te has hecho un esguince tonto bajando las escaleras en un país en el que no tienes seguridad social, si tu vuelo ha sido cancelado de última hora… ¿qué vas a hacer? No dejes que un imprevisto te arruine el presupuesto. Muchos seguros de hogar incluyen un seguro de viaje básico, pero según qué actividades extremas tengas planeadas, o a dónde vayas (la sanidad en Estados Unidos, por ejemplo, es carísima), vas a necesitar contratar un seguro de viaje específico que sea a prueba de balas.

Money and cash (dinero y efectivo): Al visitar un país que usa una moneda diferente a la tuya, muchos bancos pueden hacerte la conversión automáticamente si pagas con tarjeta: pero vigila las comisiones, porque la ratio de conversión suele beneficiar al propio banco. Sin embargo, no todos los locales pequeños pueden aceptar tarjeta, o pagos con el móvil. Por si acaso, asegúrate de llevar contigo una pequeña cantidad de cash en la moneda local para emergencias, o para dejar tips (propinas).

4. Packing list (lista para hacer la maleta)

Una maleta a medio hacer con pasaportes al lado, y un avión de juguete.

Hacer la maleta es un arte. En esta entrada anterior te damos pistas concretas sobre qué llevarte, pero te va a hacer falta mucha más planificación. Haz una lista detallada para que no se te olvide nada vital. Y, si la haces en inglés, aprovechas para practicar tu writing (expresión escrita). Además, así te será más fácil preguntarle al dependiente de la tienda dónde está eso que se te ha olvidado traerte:

Outfits (ropa): Piensa en el viaje por días, y capas. Vas a necesitar tops (partes de arriba), como camisetas o blusas; bottoms (partes de abajo) sean pantalones, faldas, bermudas…; underwear (ropa interior), socks (calcetines), y unos buenos y cómodos shoes (zapatos). Todo debe ser apropiado para tu destino: por ejemplo, acuérdate de que cuando en el hemisferio norte es verano, ¡en el sur es invierno! También considera el nivel de formalidad que se espera de ti: llevar calcetines con sandalias puede ser muy cómodo para caminar por un pueblo, pero en un restaurante elegante de París te mirarían un poco mal con esas pintas.

Swimwear (bañadores): Indispensables si vas a un sitio con playa, si tu hotel tiene piscina, o si vas a un camping con duchas compartidas. Que no se te olvide meter en tu maleta tu bikini, tu swuimsuit o tus trunks (bañador). Los puedes terminar de conjuntar con unos flip-flop (chanclas) para evitar resbalones.

Toiletries (aseo): El neceser es el rey de los olvidos. Así que repasa mentalmente tu rutina: probablemente necesitarás toothbrush and toothpaste (cepillo de dientes y pasta de dientes), deodorant (desodorante), comb o hairbrush (peine o cepillo de pelo), y make-up (maquillaje). Puedes ahorrar espacio en la maleta si no te llevas el soap (jabón) y el shampoo (champú), pero solo si el hotel te los proporciona. Eso sí, ten en cuenta que los aviones tienen restricciones con respecto a cuánto líquido puedes llevar en tu equipaje de mano, y lo mismo pasa si necesitas llevarte objetos cortantes como tus razors (cuchillas de afeitar).

5. Means of transport (medios de transporte)

Un tren cruzando un paisaje otoñal.

Hay muchísimas formas de llegar del punto A al punto B. El trayecto puede ser un mero trámite, o convertirse en una parte importante de tus vacaciones. Elige el transporte que mejor encaje con tu presupuesto, tu conciencia medioambiental, y tu tolerancia a los mareos. Y, para que puedas encontrar la mejor oferta posible, haz la búsqueda de tu billete en todos los idiomas posibles: aquí te los dejamos en inglés.

Bus and bicycle (autobús y bicicleta): Desde luego son los medios más baratos, y medioambientalmente respetuosos. Por supuesto, irse en bicicleta desde España hasta Canadá puede estar complicado, pero no la descartes como forma de moverte una vez llegues allí. Fíjate en los locals, ¿cómo se mueven ellos?

Train (tren): Romántico, cómodo, y con vistas durante el viaje. Algunas experiencias de tren son tan especiales, como el Glacier Express en Suiza, que son el propio destino en sí mismas. Dormir en un tren nocturno puede ser también una experiencia muy enriquecedora. En definitiva, el tren es el equilibrio perfecto entre comodidad, y eficiencia.

Car and motorbike (coche y moto): Ideal para los amantes de los road trip (viajes por carretera). La mayor ventaja es que tienes flexibilidad total con la hora de salida, la velocidad, la música que suena, y cuántos descansos se hacen. ¿Ves un paisaje bonito? Puedes detenerte y sacar la cámara. La desventaja, por otro lado, es que si eres el conductor vas a poder descansar más bien poco. A no ser que os turnéis al volante, o incluso que encuentres a alguien que conduzca por ti todo el viaje y puedas hacer de passenger princess (copiloto comodón).

– Ship (barco): Surcar los mares tiene su encanto. Puedes apuntarte a un cruise (crucero) que tenga todo incluído, o simplemente coger un ferry(transbordador) que te lleve al otro lado del río. Pero cuidado si eres de los que se marea solo con mirar una ola, puede que necesites una pastilla para el mareo para poder disfrutar de esta glamurosa parte del viaje.

Plane (avión): No es la forma más espaciosa de viajar, precisamente, pero sin duda es la más rápida. Para sobrevivir a los vuelos más largos, échale un vistazo a los plane tips (consejos para el avión) que abundan por Internet. Hay multitud de cachivaches y trucos que hacen tu vuelo más ameno: desde auriculares con cancelación de ruido, almohadas ergonómicas, o técnicas para que te quepa media casa en una mochila de mano.

6. Accomodation (alojamiento)

Una cama de sábanas blancas con un amanecer en la ventana del fondo.

Ya sabes tu destino, ya tienes tus billetes comprados… Pero queda una pregunta muy importante. Al final del día, ¿dónde os váis a caer muertos tras una caminata de turisteo? Pon en tu buscador de confianza el nombre del sitio al que os vais, seguido de la palabra clave del tipo de estancia que más encaje con tu estilo:

Hotels and motels (hoteles y moteles): El clásico que nunca falla. Obviando la abismal diferencia de precios y prestaciones, ambos cumplen la misma función: ofrecerte una cama limpia donde dormir, y un baño privado en el que asearte. Si lo único que buscas es un punto base en el que dejar tus maletas, y al que volver directamente a dormir después de un intenso día, esta es tu mejor opción.

Holiday rentals (alquileres vacacionales): Plataformas como Airbnb han popularizado esta opción. Muchos pisos, apartamentos, y casa rurales pueden ser alquilados durante tan solo unos días. Suelen estar ubicados en zonas más residenciales, pero tienen todo lo que puedas necesitar para sentirte como en casa, como una kitchen (cocina) que puede ahorrarte dinero en los desayunos y cenas. Eso sí, lee bien la letra pequeña, y revisa si vas a necesitar llevarte tus propias towels (toallas), sheets (sábanas), ¡o incluso papel higiénico!

Camping (acampada): Que no te intimide la idea aunque no hayas ido a los scouts de pequeño. Hoy en día hay experiencias de acampada para todos los niveles de aventura. Desde el famoso glamping, en el que alquilas tiendas de lujo o bugalows con todas las comodidades, hasta alquilar una parcela de tierra sobre la que tienes que montar tu propia tent (tienda de campaña), pasando por zonas habilitadas para aparcar tu caravana. Es la opción estrella para los que no quieren dejar de conectar con la naturaleza ni un solo segundo.

Youth hostels (albergues juveniles): Si para ti el alojamiento no es más que una superficie blanda sobre la que cerrar los ojos unas horas, vas a encontrar pocas opciones más económicas que los albergues. La factura sale barata, aunque el precio real es el de tu intimidad: los dormitorios suelen ser compartidos con desconocidos de todo el mundo, y las literas ocupan casi cada espacio disponible de las habitaciones. Para viajes en grupo, para estudiantes con presupuestos ajustados, o si quieres socializar con tus compañeros de habitación, es la solución definitiva.

On the go (sobre la marcha): ¿Eres de los que sienten que dormir es perder el tiempo en el viaje? ¡Optimiza! Puedes unificar el tiempo que gastas en el desplazamiento, y el tiempo de sueño, montándote en un tren nocturno con camas, alquilando el camarote de un barco, o turnándote para descansar en la parte trasera de la caravana. ¡Podrías despertarte en una ciudad nueva cada mañana!

7. What to do? (¿qué hacer?)

Cuatro jóvenes con gafas de sol, sombrero y cámara, mirando un mapa.

Llegas a tu destino, sueltas las maletas. ¿Y ahora, qué? Si tienes una guía de viajes en inglés, y no entiendes muy bien qué te están recomendando, atento porque aquí tienes el vocabulario clave de las atracciones y planes que puedes hacer:

Your own hobby (tu propia afición): Comenzamos por un plan tan obvio como ignorado. Viajar no tiene por qué obligarte a hacer nada que no te apetezca, incluso si tu pasatiempo favorito es algo que también puedas hacer en casa. Cómprate un book (libro) en la librería local y léetelo en el banco de un parque famoso. Paint (pinta) paisajes exóticos en tu cuaderno de bocetos. Apúntate a clases de diving (buceo), o simplemente ve al cinema (cine) a ver una película en versión original. Tienes garantizado que lo vas a disfrutar, y además lo harás desde una perspectiva cultural totalmente nueva.

Party (fiesta): Descubrir la vida nocturna de una ciudad es turismo de alto nivel. Además, bailar en un sitio en el que nadie te conoce puede ser una experiencia liberadora. Para evitar las típicas trampas para turistas, pregúntale a los locals: Where are the best nightclubs? (¿dónde están las mejores discotecas?), o busca carteles que anuncien live music (música en vivo). El recepcionista del hotel o el camarero del bar de la esquina suelen tener las mejores recomendaciones.

Traditional plans (planes tradicionales): Sumérgete de lleno en la cultura que estás visitando. No vas a tener una experiencia más auténtica de block painting (estampado) que en India, y un coffee tasting (cata de café) en Colombia te puede cambiar la vida. Investiga qué actividades son patrimonio de la zona que visitas buscando “traditional plans” junto con el sitio al que vas.

Typical stuff (lo típico): A veces renegamos de ellos, pero ir a los museums (museos) más famosos y a las galleries (galerías) más prestigiosas, o visitar los monuments (monumentos) más emblemáticos son actividades populares por un motivo. A veces, los clichés turísticos encajan a la perfección, y lo que estás buscando es hacerte una foto en la plaza principal de la ciudad. Que no te dé apuro entrar en una tienda de souvenirs a por el imán de nevera con el nombre del sitio al que visitas, o hacer una visita guiada en autobús: tendrás una experiencia diseñada específicamente para turistas exactamente como tú.

8. What to eat? (¿qué comer?)

Dos jóvenes compartiendo un cuenco de comida en una terraza.

Te has pasado el día entero visitando maravillas, haciendo fotos y caminando sin parar. Y de repente te das cuenta, ¡se te ha olvidado comer! Mientras te rugen las tripas en un idioma universal, estas son las palabras que tienes que usar para encontrar un sitio donde matar el hambre en otro país:

Supermarket (supermercado): Si tienes acceso a una cocina, esta es una opción fantástica y muy económica. Pero incluso si no es el caso, visitar un supermercado extranjero es una experiencia turística subestimada. Te ofrecen productos únicos, snacks (aperitivos) extraños, y todo esto a precio cotidiano. La sección de repostería y de refrescos, especialmente, varía mucho de un país a otro. Además, no dejes de visitar los street markets (mercadillos callejeros) para comprar alimentos frescos, y vivir una experiencia auténtica (aunque ruidosa).

Packed lunch (almuerzo preparado): Si vas a hacer una excursión por la montaña que te va a llevar el día entero, o si la aerolínea en la que estás no te da ni las buenas tardes sin cobrar un pellizco extra, vas a necesitar provisiones. Puedes evitar las bajadas de azúcar y estar hangry (de mal humor por el hambre) preparándote en casa un buen bocadillo. Es el rescate perfecto si te encuentras de repente en mitad de la nada, y no hay un triste bar a la vista.

Restaurants (restaurantes): Gran parte de la tradición de un lugar se encuentra en su gastronomía. Los bares y restaurantes locales te van a preparar la comida tal y como la disfrutan ellos a diario. Y ojo, la cultura culinaria también cuenta la historia de la inmigración del país, así que puedes probar comidas tradicionales de otros lugares: por ejemplo, en Inglaterra ir a cenar a un restaurante de comida India, es casi obligatorio.

Food on the go (comida para llevar): Si tienes una lista kilométrica de monumentos que ver, y no quieres perder dos horas sentado en un restaurante, tu solución es la comida callejera. Encuentra un food truck (camión de comida), o cualquier otro puesto que te permita comer sin dejar de caminar. También puedes comprar algo rápido e improvisar un picnic en cualquier escalera: unas chips (patatas fritas), un hot dog (perrito caliente), un cartón de falafels… Quién sabe, puede que descubras tu nuevo plato favorito de donde menos te lo esperas.

Conclusión: Plan your own adventure (prepara tu propia aventura)

Una joven sobre una roca mirando el paisaje de acantilado marítimo.

Viajar no es una afición fácil: requiere paciencia, ahorros, y mucha energía. Pero la magia reside en que tienes la libertad absoluta par adaptar cada viaje a lo que más disfrutas.

Ahora, con todo este vocabulario en inglés que te hemos ofrecido, tienes en tu poder las herramientas para planificar tu próxima escapada a cualquier rincón del mundo con mucha más confianza.

Y, si te has quedado con ganas de más, en nuestra academia te enseñamos mucho más que vocabulario: Mantén conversaciones como todo un nativo, y empieza tu propio blog de viajes en inglés con todo lo que puedes aprender con nosotros. Eso sí, espera a dentro de unos meses, ¡que nosotros nos vamos de vacaciones de verano!

Feliz verano, y have a nice trip (que tengas un buen viaje).