Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Leer más
Si tú, o alguien que conoces, está ahora mismo cursando tercero de secundaria (o un curso anterior), y planeáis entrar en una universidad andaluza, atentos porque esto os interesa.
Y es que a partir del curso 2029-2030, las universidades en Andalucía van a pedir que, además de todas las asignaturas del grado universitario aprobadas, consigas al menos un B2 en idiomas.
A fecha de hoy, para poder tener un título universitario en Andalucía es obligatorio, mínimo, tener un B1 en algún idioma extranjero. Esto quiere decir que podrías cerrar expediente con un B1 en francés o en alemán, pero para ser sinceros, la inmensa mayoría de los estudiantes tiran por la vía del inglés.
Y ten cuidado, porque si no te ves capaz de elegir idioma, te quedarás como los hasta 600 alumnos que actualmente no se gradúan porque no tienen alguno de estos títulos.
La obligatoriedad del B1 nos llegó a Andalucía en 2010, poco a poco. Al principio fue un obstáculo para una comunidad (y un país) en el que hablar un segundo idioma era pertenecer a una minoría. Pero ser plurilingüe está cada vez más de moda. Y, si desde hace tiempo viene siendo un requisito para ser profesor en la universidad, ¿por qué no para ser estudiante?
La Junta quiere con esta medida hacer los títulos universitarios más modernos y competitivos. Y, aunque profesores y alumnos han tenido sus recelos con esta medida, ha tenido mayoría absoluta en el Parlamento.
Los temores están fundamentados. Por un lado, las universidades públicas no incluyen este idioma en los planes de estudio de los grados, al menos no del todo. Por ejemplo, si tienes una beca que te garantiza que todas las asignaturas de tu carrera de Matemáticas te salgan gratis (Álgebra básica, Cálculo Infinitesimal, Ecuaciones Diferenciales Ordinarias… este tipo de asignaturas), de repente te encuentras con que tienes una asignatura extra, el idioma, que no imparte tu facultad, y te tienes que buscar las habichuelas para sacarte el título.
Y así, como muchos están criticando, de repente una asignatura de la universidad pública se convierte en privada, si vas por la vía de entrar a una academia de inglés (¡como la nuestra!) a sacarte el certificado.
Los alumnos están, claramente, en contra de esta decisión. El 59% de alumnos encuestados preferían que se hubiesen mantenido los requisitos actuales, solo el 20,5% estaba a favor de este incremento a B2, y de hecho, el 15% de los universitarios preferían que no hiciera falta ningún idioma en absoluto.
Hay muchas facetas en la vida que dependen del nivel socioeconómico de uno: la salud, la orientación política, los hábitos de vida… y el idioma es sin duda una de ellos.
Aunque por un lado es una buena noticia que se exija un nivel superior de idiomas si queremos ser una comunidad autónoma competente, no podemos obviar que esto resalta con un subrayador fosforito cómo los alumnos empiezan la universidad desde diferentes puntos de partida. Habrá quien ha estado en academias de inglés desde pequeño, así que ya tiene un B2 certificado antes incluso de entrar en la universidad. Y también habrá quien haya tenido como único contacto con los idiomas lo que haya dado en el cole.
Que las propias universidades ofrezcan cursos de inglés reconocidos sería un buen término medio: pueden pedirle al alumnado un nivel alto de idiomas, pero también se responsabilizarían por ello. Pero la realidad es que las escuelas de idiomas universitarias se ven a menudo saturadas por la demanda, no siempre ofrecen una ubicación o un horario que les conviene a los alumnos, y siguen estando técnicamente fuera del plan de estudios de las propias carreras.
Muchos estudiantes, por ello, se ven casi obligados a pagar de su bolsillo, y sacar de su tiempo libre, el conseguir esta asignatura sorpresa. A veces, incluso, retrasando el recibir un diploma que lo tiene todo aprobado, salvo justo un idioma B2.
Si has hecho cuentas, y esta nueva medida te va a afectar, ve planificando cómo y cuándo vas a sacarte ese B2. Y, si crees que te has librado porque ya terminaste la carrera, recuerda que a partir de 2030 (dentro de apenas 4 años) el mercado laboral se va a llenar de universitarios que tienen ya todos el B2. ¡No te vayas a quedar atrás!
Sea cual sea tu situación, no te sulfures, que en nuestra academia te preparamos para las certificaciones oficiales reconocidas por las universidades. Somos centro preparador oficial de Cambridge, una titulación que es válida para cualquier título universitario, además de para becas y oposiciones de todo tipo.
¡Mucho ánimo, y a por ese B2!
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Leer más
¡Hola! ¿En que podemos ayudarte?