Cinco estrategias de microaprendizaje: Juegos y actividades de 10 minutos (o menos) para dominar el inglés.

Un cronómetro visual que marca diez minutos.

En un mundo donde el tiempo es el recurso más escaso, la idea de dedicarle horas al estudio de un idioma puede resultar desalentadora. Y si eres padre o madre de familia, sabes de sobra lo difícil que es sacar tiempo para el inglés, sea para ti o para tus hijos.

Sin embargo, los expertos en el aprendizaje de idiomas coinciden: la constancia es más importante que la intensidad. Comprometerse con tan solo 10 minutos diarios de inglés, ya sea a solas o con los pequeños, facilita un aprendizaje graduado. Este enfoque va a permitir que el cerebro tenga tiempo para consolidar e interiorizar lo aprendido, sentando las bases de un aprendizaje duradero. Además, dedicarle solo este ratito al inglés hace que la barrera mental inicial sea mínima: es decir, es más fácil ponerse a ello, ¡van a ser solo 10 minutos!

A continuación, te presentamos cinco estrategias tan sencillas y rápidas como efectivas para integrar el inglés en tu día a día, sin necesidad de hacer grandes cambios ni reembolso económicos. ¡Apostamos a que al menos una es para ti!

1. El poder de la Narrativa: Los juegos de rol de mesa (TTRPG)

Una mano que sujeta varios dados, y material de juegos de rol como fondo.

Los juegos de Rol, de mesa, o TTRPG (TableTop Role-Playing Games) son una herramienta que se suele subestimar a la hora de practicar la inmersión lingüística. Estos juegos ofrecen un entorno de baja presión para practicar las cuatro habilidades básicas del inglés de manera orgánica:

  • Practica tu Listening (Comprensión oral): Encuentra un podcast o videos donde otros jugadores graban sus propias partidas de rol. Escuchar estas conversaciones naturales, a menudo incorporando palabras concretas de la temática del juego, es muy útil para acostumbrar el oído a la velocidad del inglés real.
  • Practica tu Speaking (Expresión oral): Únete a partidas con otros jugadores, o si te da vergüenza puedes grabarte a ti mismo en una aventura de un jugador. Esto fomentará tu fluidez, tu confianza, y te permitirá hacer un seguimiento de tu pronunciación.
  • Practica tu Reading (Comprensión escrita): Las normas de cómo jugar, así como las aventuras de los juegos de rol se encuentran más fácilmente en inglés. Prepárate para un vocabulario muy concienzudo, estructuras gramaticales complejas, ¡y mucha diversión!.
  • Practica tu Writing (Expresión escrita): Muchos juegos de rol se pueden jugar en solitario, o incluso están diseñados para ello. Por ejemplo, “10 minute RPG”, o “Juego de Rol en 10 minutos”, viene ya preparado con aventuras cortas que puedes vivir en inglés. Eso sí, puede que 10 minutos te sepan a poco, ¡el rol hace que se te pase el tiempo volando!

2. En lo cotidiano. Simplemente, ¡pásalo al inglés!

Una taza de café sobre un periódico en una cama.

Para hacer una inmersión de inglés no hace falta viajar al extranjero, puedes transformar tus rutinas ya establecidas en oportunidades de práctica de 10 minutos.

  • Series y películas en inglés: Entra en tu plataforma de streaming favorita y cambia el idioma. Puedes seguir una serie que tenga episodios de 10 minutos, o proponerte ver 10 minutos cada día de una película. Si lo necesitas, no dudes en usar los subtítulos como ayuda.
  • Libros y cómics en inglés: 10 minutos de lectura antes de dormir es el momento perfecto para practicar inglés. Además de los clásicos de literatura angloparlante libres de derechos de autor, tienes a tu disposición los libros que la biblioteca de tu zona tenga de inglés. O, si eres más de novelas gráficas y cómics, aquí tienes nuestra entrada sobre dónde encontrarlos de forma gratuita
  • Noticias y medios de comunicación internacionales: Leer las noticias de periódicos y revistas en inglés no solo va a mejorar tu léxico formal, también ofrece una perspectiva cultural diferente sobre eventos globales.
  • Podcasts y música, en el coche: Aprovecha los trayectos, por cortos que sean, para ir al trabajo y a la escuela. Elige podcasts especializados en aprender inglés si tu nivel o el de tus pequeños es aún básico, o bien escucha música de forma activa: buscando la letra previamente, y concentrándote en la pronunciación mientras cantas.
  • Irse a la cama, en inglés: Para todos los padres y madres que tienen una rutina establecida a la hora de acostarse (contar qué habéis hecho en el día, cantar nanas, darle las buenas noches a los juguetes…), es el momento ideal para hacer el cambio al inglés. El vocabulario es predecible y sencillo, y están en una edad óptima para interiorizar el idioma.

3. Práctica deliberada: Un ejercicio al día.

Una mano sujetando un bolígrafo sobre un libro de texto.

La práctica constante y centrada es fundamental para solidificar la gramática y el vocabulario. En lugar de hacer largas sesiones de estudio esporádicas, apuesta por la micro-práctica diaria.

  • Ejercicios estructurados: Plataformas educativas de prestigio, como Cambridge, ofrecen cientos de actividades que pueden completarse en menos de 10 minutos. El enlace que te proponemos tiene 154 actividades que duran menos de 10 minutos, ¿cuántas puedes hacer?
  • Una palabra por día: Comienza un cuaderno de vocabulario. Proponte encontrar y documentar una palabra nueva al día, incluyendo su definición y, si tienes inclinaciones artísticas, un dibujo. Así, casi sin darte cuenta, irás poco a poco aumentando tu léxico de una manera sorprendente.
  • Puzzles diarios, o los Dailies: Los juegos de palabras del New York Times  son una excelente manera de conectar con el inglés de forma lúdica. Estos rompecabezas se actualizan diariamente, y son un reto rápido y divertido que entrena el vocabulario y la ortografía. ¡En nuestra academia, nuestro favorito es el Wordle!

4. Cartéate con un amigo

Un conjunto de cartas antiguas, y una pluma.

La mejor forma de fijar un idioma es usarlo para su propósito original: comunicarnos. Dedícale 10 minutos a tener una conversación genuina con alguien que también quiera aprender inglés.

Puedes proponerle a un amigo o familiar con un nivel de inglés similar al tuyo que os enviéis un audio, o un mensaje de texto, diariamente para contaros qué tal os ha ido el día. Esto tiene además el beneficio de que te ayuda a mantener el contacto con gente a la que no quieres descuidar.

Si no tienes un contacto cercano, busca un compañero de intercambio lingüístico en línea. Plataformas como Global Pen Friends conectan a personas con niveles similares que buscan practicar inglés intercambiando cartas. Una forma de aprender el idioma, ¡y hacer nuevos amigos!

Y si eres una persona más reservada, siempre puedes comenzar un diario. Los diarios son espacios seguros y sin críticas donde puedes experimentar con la gramática, usar vocabulario nuevo, y plasmar tus pensamientos directamente en inglés. Así verás claramente como se refleja el idioma en tu vida cotidiana.

5. Juegos de beber: competir te puede hacer aprender.

Seis vasos rojos puestos en triángulo, y una pelota de tenis entrando en uno de ellos.

Los juegos de fiesta pueden reenfocarse como ejercicios de práctica lingüística si se hacen en inglés. Siempre que se mantenga un espíritu de sana competición, y se cambie el “castigo” de tener que beber por algo más adecuado (los niños y niñas pueden sustituir las tradicionales bebidas alcohólicas por zumo, por ejemplo), puede ser un momento en familia o entre amigos muy divertido.

Además, estos juegos están diseñados para ser rápidos, y muchos fomentan el uso de estructuras gramaticales específicas:

  • Never Have I Ever” , o “yo nunca”. Este juego exige la práctica del Present perfect, y usa vocabulario de experiencias de vida. Es una forma excelente de conocerse mejor, de dar pie a contar anécdotas, o de hacer planes de futuro si echas en falta alguna experiencia. ¡Pero acuérdate que hay que hacerlo en inglés!
  • Would you rather”, o “qué preferirías”. Ideal para practicar estructuras condicionales, y la argumentación. El jugador debe elegir entre dos opciones hipotéticas (¿Qué preferirías, poder volar, o poder hacerte invisible?, por ejemplo). Si quieres subir el nivel, ¡convence a los demás jugadores de que tu elección es la correcta!
  • Truth or Dare”, o “Verdad o atrevimiento”, para practicar el imperativo. Los desafíos y las preguntas pueden adaptarse a quien esté jugando y a su nivel de inglés, y es común que puedas librarte del reto o verdad si, a cambio, bebes.
  • Pizza Box Game”, o “El juego de la caja de pizza”: Ideal para crear tus propias normas en inglés. Aprovechas una caja de pizza vacía, escribes en ella los nombres de los jugadores dentro de un círculo cada uno. Luego, lanzas una moneda a la caja. Si cae en un nombre, esa persona tiene que beber, y le toca a ella. Si cae en un espacio vacío, el jugador tiene que escribir una regla en la caja, y la siguiente víctima cuya moneda caiga en esa regla, la tendrá que cumplir.

Conclusión

Un reloj de arena frente a un reloj analógico.

Ya sea a solas, con tus hijos, o con un grupo de amigos, la gamificación y el microaprendizaje son la clave para reducir el estrés asociado al estudio, y traer algo de diversión a nuestra vida.

La mejora de un idioma no se mide sólo en la cantidad de horas invertidas, sino en la frecuencia. Al practicar el inglés en intervalos de 10 minutos, mejorarás de forma natural sin apenas darte cuenta de que estás “estudiando”. Y, si estás aprendiendo el idioma de manera más formal, por ejemplo apuntándote a nuestra academia, no dudes en elegir alguno de estos hábitos para complementar y cementar lo que estás aprendiendo.

Con solo 10 minutos al día, ¡la constancia está al alcance de tu mano!