¡A por el título! Por qué deberías certificar tu nivel de idiomas

Una mano que sujeta un sello, que tiene escrita la palabra "certification".

Seamos sinceros: al oír la palabra “examen” hay a quien le entran los sudores fríos, y las ganas de esconderse bajo la manta. Pero, ¿y si te dijéramos que el mal rato merece la pena?

Por nuestra academia pasan muchos alumnos, y a todos los que podemos les animamos a presentarse al examen oficial que acredite el nivel de idiomas que han aprendido con nosotros. ¿Por qué? Sigue leyendo esta entrada para ver todas las ventajas y razones por las que sacarte el título: en lo profesional, en lo académico, y en lo personal.

1. ¿Qué es un certificado de idiomas? La sopa de letras explicada en tres sencillos pasos

Un monigote en una escalera de bloques, cada uno de los cuales tiene pintada una flecha hacia arriba.

¿Qué significa ser un B2? No es que alguien esté jugando a los barquitos (¡tocado y hundido!), es que en el Marco Común Europeo de Referencia (MCER) para las lenguas se distinguen seis niveles:

El nivel A es el del usuario básico. El A1 significa que has tenido un primer acceso a la lengua y el A2 que puedes navegar por alguna plataforma concreta: por ejemplo, no te pierdes en el aeropuerto alemán.

El nivel B es el de usuario independiente. Un B1 está en el umbral entre ser capaz de mantener o no una conversación, y para cuando llegas al B2 ya se considera que has avanzado a poder comunicarte mayormente en cualquier contexto. Rondas este nivel si eres capaz de trabajar con compañeros franceses hablando en su idioma.

– Finalmente, el nivel C es el de usuario competente. No se te otorgará el C1 hasta que hayas demostrado que tienes un dominio eficaz del idioma, y el C2 se reserva para los que han alcanzado la maestría. A modo de ejemplo, los profesores de inglés suelen acreditado uno de estos dos niveles.

Por otro lado, hay otros certificados específicos para determinados ámbitos, como medicina o turismo. Si buscas usar el idioma en un contexto muy concreto, puede que haya un certificado que se ajusta exactamente a lo que necesitas cual traje a medida.

2. ¿Quién ha dicho miedo? Preséntate para ver que no tienes nada que temer

Un par de jóvenes concentrados sobre pupitres universitarios.

Este es, de hecho, el principal motivo por el que animamos a los más pequeños a presentarse a exámenes oficiales del idioma: hacerlos es la mejor forma de perderle el miedo a los exámenes. Es como añadirle picante a la comida: la primera vez asusta, pero conforme te vayas acostumbrando le irás perdiendo el miedo. ¡Hay incluso quien le coge el gusto a examinarse!

Enfrentarte a una prueba oficial te da experiencia en gestionar los nervios, en practicar estrategias bajo presión, en manejar el papeleo y burocracia que implica. Cuantos más exámenes hagas, mejor te saldrán, eso está claro.

3. ¿Cómo puede ayudarte en tus estudios? Los Erasmus y la Universidad

Un grupo de jóvenes con mochilas y carpetas alejándose de un edificio antiguo.

Si sueñas con estudiar fuera, el certificado no es que sea recomendable, es que puede que te resulte obligatorio. Para entrar en la mayoría de universidades extranjeras, o para solicitar una beca Erasmus, te pedirán algún título oficial que demuestre tu nivel de idioma.

Además, en muchas carreras españolas tener un certificado de esta naturaleza te convalida créditos de libre configuración. La recepcionista de nuestra academia, por ejemplo, se libró de hacer una asignatura de su carrera porque, en su lugar, se sacó un A2 de Lengua de Signos Española. ¡Ahorra tiempo y dinero estudiando lo que te gusta!

4. ¿A dónde quieres ir a trabajar? Amplía tu oferta laboral

Una escalera de piezas de madera, cada una de las cuales tiene escrita la palabra "career"

Poner “inglés nivel medio” en el currículo hoy en día es como poner “sé usar Google”: no convence a nadie de que seas necesariamente el mejor candidato para el puesto. Muchos puestos no llegan a comprobar tu nivel de idioma en persona, porque si no tienes el título, ni siquiera avanzas a la fase de entrevista.

Además, imagínate que una empresa tiene clientes importantes alemanes, pero el jefe de equipo no sabe alemán. Así que necesita contratar a un trabajador que sí lo hable, para hacer las comunicaciones más fluidas. ¿Cómo va a saber que hablas el idioma, si no es con algún título que lo demuestre?

Finalmente, tener el título de la lengua natal del país le demuestra que vas en serio si tu intención es trabajar en el extranjero. Y si consigues el puesto, ¡no vas a encontrar mejor práctica para tu certificado recién sacado!

5. ¿Por qué no es suficiente con hablar el idioma? El poder del papeleo

Una pila de papeles frente a una pantalla.

Si tienes en mente ser funcionario, sabrás que cada punto que te sume es oro puro. Y en la mayoría de oposiciones, un certificado oficial es lo único que te va a sumar en la fase de concurso. Ese punto puede ser la diferencia entre conseguir tu plaza, o quedarte a las puertas, y al tribunal no le vale que tu profe te diga que tienes muy buen acento: necesitan un diploma de los que reconozca la convocatoria.

También son necesarios para otros procesos burocráticos, como adquirir la nacionalidad, o un visado. En cuestiones de papeleo, las cosas o se hacen con formalidad, o no se hacen.

6. ¿En qué tienes que mejorar? La información que puede darte un examen oficial

Tres médicos estudiando unas radiografías en un entorno hospitalario.

El examen para sacarse el título de idiomas es como un análisis médico: te dirá exactamente qué nivel tienes en las áreas del idioma de las que te examina. ¿Eres una estrella del Listening (escucha), pero el Writing (escritura) se te resiste? ¿O es que escribir es, en general, más difícil, y en realidad no se te da tan mal como crees? Sin un examen formal, es difícil saberlo.

Si tienes unas notas muy diferentes en un área o en otra, o como se le conoce en educación, “picos de sierra”, quizás debas priorizar unos tipos de ejercicios en vez de otros, y practicar solo lo que realmente te está impidiendo alcanzar el nivel de idioma que te corresponde.

7. ¿A quién se lo quieres demostrar? Compromiso verificable

Dos jóvenes mirándose a los ojos con una sonrisa.

Puede que estés pensando que no necesitas un título oficial, porque en realidad “solo” lo estás aprendiendo por alguien especial en tu vida: la familia de tu pareja extranjera, un amigo que vive lejos, tu sobrino al que han adoptado… Pero sacarte el título es una forma increíble de demostrarles que vas en serio. Es superar el “estoy en ello”, y llegar a “mira lo que he conseguido por ti”.

Es un gesto de respeto hacia la cultura que estás aprendiendo, y para esa persona nativa es prueba de que realmente estás avanzando. ¡Aunque, para ella, tu idioma diste de ser perfecto!

8. ¿Cómo si no vas a convencerte a ti mismo? Vence a tus inseguridades

Un papel con las palabras escritas "I can't", y unas tijeras recortándolo para que en su lugar se lea "I can".

Si alguna vez has sentido el síndrome del impostor al hablar otro idioma, si has sentido el miedo a que tu interlocutor descubra que “en realidad, no sabes tanto”, sabrás que es difícil sentirse seguro con las propias capacidades.

Por mucho que tu abuela te diga lo bien que hablas un idioma, no se puede negar que un profesional, externo, e imparcial, que acredite tu nivel con un título es bastante más fiable en cuanto a combatir tus inseguridades se refiere. Con un C1, te subes al avión con otra actitud, y te da el valor para enfrentarte a retos más complejos. ¡Tú puedes!

9. ¿Cuál es el mejor certificado? No todos son iguales.

Una niña entre libros estudiando muy concentrada.

Antes de invertir tiempo y dinero en sacarte un certificado oficial de idiomas, ten en cuenta los siguientes criterios:

Reconocimiento: Asegúrate que el examen que elijas sea aceptado en donde lo vayas a necesitar. Las convocatorias de oposiciones, por ejemplo, suelen tener una lista cerrada de centros de acreditación de idioma que reconocen, y muchas otras entidades piden que esté, como poco, reconocido por el MCER.

El nivel adecuado: No vayas a correr antes de andar, o te tropezarás antes de poder llegar a volar. Presentarte a un nivel muy por encima del tuyo solo te generará frustración. Por otro lado, acreditar un nivel de idiomas muy inferior al que tienes puede ser redundante, y una pérdida de tiempo.

Caducidad: Algunas universidades piden que tu certificado de idiomas te lo hayas sacado en los últimos dos años. Si quieres estudiar en el extranjero dentro de tres años, ¡quizás no te compense sacártelo este curso!

Si no sabes qué título es el que más se adecúa a lo que necesitas, no te preocupes que para eso estamos nosotros en la academia.

Conclusión: Cuanta más ayuda para conseguir ese título, mejor.

Un grupo de jóvenes trabajando juntos en una biblioteca.

Certificar tu nivel es darle alas a tus sueños, y estar más cerca de convertirlos en realidad. Y en nuestra academia te acompañaremos durante todos los pasos del camino: somos expertos en la preparación de los títulos de Cambridge, y también te ayudamos a practicar cualquier otro certificado, como Aptis, o el DELE. También hacemos pruebas de nivel para aconsejarte qué nivel encaja mejor contigo, y en clase haremos mock exams (exámenes de prueba) para saber qué nota sacarías en un examen oficial.

¿Te animas a dar el salto? Acredita tu idioma para demostrarle a todos (tú incluido) cuánto sabes ya. ¡Mucho ánimo!