La guía definitiva de los MOOCs: Aprende a tu ritmo y sin moverte de casa

Una mano deletreando la palabra "MOOC" con bloques de madera.

¿Sientes que el mundo avanza muy rápido, y te estás quedando atrás? ¿tienes el gusanillo insaciable por aprender cosas nuevas? Sea cual sea tu caso, tenemos la solución perfecta para ti: los MOOCs. Y es que hoy en nuestro blog te traemos la guía definitiva con los mejores sitios para no dejar de aprender nunca.

Así que hazte un té, ponte cómodo, y elige cómo darle un impulso a tu currículo. ¡Y a tu cerebro!

1. ¿Y qué es un MOOC?

Una niña mirando a una tablet. Tras ella, un diagrama educativo.

No, no es el nombre de una comida para gatos. MOOC son las siglas de Massive Online Open Courses, o cursos online masivos y abiertos.

En castellano, son cursos que puedes hacer por Internet, a los que se puede apuntar muchísima gente, y lo más importante de todo, ¡suelen ser gratuitos!

A diferencia de las clases tradicionales, tienen poca o ninguna implicación directa de profesores reales. Para poder ser tan masivos (y gratuitos), en su lugar usan vídeos grabados, foros entre alumnos, y evaluaciones tipo test que puede corregir un sistema de forma automática.

2. Suena demasiado bueno para ser cierto, ¿dónde está el truco?

Una joven con mirada desconfiada y confusa.

Seguro que te lo estarás preguntando. Al fin y al cabo, aunque no haya que pagar el salario de un profesor indefinidamente, crear los materiales y mantener los servidores cuesta dinero. ¿Cómo pueden hacer que el curso sea completamente abierto?

El modelo de negocio suele ser el siguiente: grandes universidades y empresas tecnológicas lo usan como escaparate, como publicidad. Te ofrecen todo el conocimiento gratuitamente, y así tienes una mejor imagen de la universidad o de la empresa. Además, si quieres un diploma oficial certificado que quede bonito en tu perfil de LinkedIn, ¡ahí sí que toca pasar por caja!

3. Pros y Contras de un MOOC

Una persona sujetando dos carteles con cada mano: uno reza "Pro", y otro "Con".

Seamos completamente transparentes: los MOOC son maravillosos, pero no milagrosos.

Como ventajas, señalamos:

Flexibilidad total: estudias cuando y donde quieras

Prestigio: hay cursos de Hardvard, MIT, Google…

Coste: son gratis, o al menos muy económicos.

Las desventajas:

Alta tasa de abandono: como no tienen a un profesor persiguiéndoles, ni un horario fijo que cumplir, es muy común que los estudiantes procrastinen, y acaben dejándolos a medias.

Falta de feedback personalizado: Un robot podrá decirte si has fallado un test, pero no por qué. No te corregirá pronunciación, ni debatirá contigo, ni adaptará la clase a tu estilo de aprendizaje (o, al menos, estos robots tan avanzados no suelen ser los que se incorporan a un MOOC).

4. ¿Cuánto duran? ¡Tú mandas!

Un calendario junto a un reloj de arena, e iconos alrededor simbolizando la productividad.

La pregunta no es cuánto dura, sino cuántas horas le quieres dedicar.

Generalmente, un MOOC medio requiere de unas 30 o 40 horas en total. La cuestión es que tú decides cómo repartirlas. Puedes finiquitarlo en tres semanas si le dedicas un par de horas al día, alargarlo a 3 meses si solo tienes los 30 minutos diarios del metro, ¡o incluso liquidarlo en un fin de semana a base de café y fuerza de voluntad!

El mapa del tesoro: Dónde encontrar un MOOC.

Un mapa antiguo tras una brújula.

La oferta es tan abrumadora que es fácil perderse, pero aquí tienes una selección curada por nosotros para empezar tu búsqueda.

1. Mención de honor: Youtube.​

Un móvil con el icono de YouTube en la pantalla

Aunque técnicamente no es una plataforma MOOC, la cantidad de conocimiento estructurado que hay en YouTube y otras plataformas de video es tan grande que no podrías terminarlo ni en diez vidas. Es especialmente útil para habilidades prácticas y visuales, en las que necesitas ver las manos de alguien trabajando, o cómo el producto se va creando.

Desde aprender crochet hasta dominar el modelado 3D, pasando por tocar la guitarra: puedes verte un tutorial de unos minutos, o una lista de reproducción con horas y horas de curso.

2. Los gigantes universitarios y tecnológicos.

Una clase de universidad con varios jóvenes leyendo.

Coursera: En esta página encontrarás cursos de universidades de élite mundial y certificaciones profesionales de empresas tan conocidas como Google, IBM, o Microsoft.

MOOC.es, el preferido de los hispanos. Universidades de prestigio como la Complutense de Madrid tienen cursos súper actualizados aquí, por ejemplo. Hay más de 1000 cursos en español, ¡y más de 11000 en inglés! Puedes aprender desde infografías educativas hasta programación de apps.

3. Las plataformas especializadas

Una taza de café sobre garabatos, con una tarjeta al lado que reza "Find your niche".

Si buscas un nicho muy concreto, o si quieres hacer un montón de cursos sobre una temática específica, hay plataformas que son minas de oro.

Canvas: Es ideal si eres docente y quieres estar al día sobre metodologías educativas.

Udacity: Si lo tuyo es la tecnología, y quieres aprender más sobre la Inteligencia Artificial, seguro que aquí encuentras un curso a tu gusto.

4. Pase VIP ciudadano: acceso exclusivo que ya tienes.

Una joven enseñando su carné desde el asiento de conductor del coche.

¿Tienes carné de una biblioteca pública? ¿Eres usuario de la administración de una Comunidad Autónoma? ¿La empresa en la que trabajas tiene sector de formación? Infórmate, porque muchas instituciones, públicas y privadas ofrecen MOOCs gratuitos de gran calidad donde el único requisito es tener usuario con ellos.

5. Los buscadores universales

Una persona de corbata señalando con el dedo una barra de búsqueda flotante.

Si no tienes del todo claro por dónde empezar, rastreadores como MOOC list te permite filtrar por categoría, idioma, o disponibilidad. Pero ojo al resultado que te ofrezcan, porque algunos cursos están en plataformas que funcionan por suscripción de pago, como Skillshare.

6. Los mejores MOOCs para llevar tu inglés al siguiente nivel.

Unas manos sobre un portátil cuya pantalla reza "Learn English" sobre el fondo de una bandera inglesa.

o seríamos una academia si no tuviéramos debilidad por los idiomas. Y como aquí lo que más se respira es el inglés, te dejamos unas recomendaciones muy específicas.

ESL MOOC: Tiene cursos diseñados específicamente para estudiantes que quieren aprender inglés como segunda lengua, o English as a Second Language (ESL).

Cambridge English: ¿Quién mejor que los creadores de exámenes oficiales para ayudarte a preparártelos? Cambridge tiene recursos fantásticos, tan largos o tan cortos como estés buscando.

– Inglés de especialidad: Si quieres usar el inglés en una situación muy concreta (inglés para trabajar en un hospital, inglés para turismo….), tiene sentido que busques el vocabulario y la gramática que más vas a encontrar en tu día a día. Encuentra tu nicho, y haz que tu inglés trabaje para ti, ¡no al revés!

MOOCs de otra temática, ¡en inglés!: hacer un curso de algo que te apasione (la historia, el cine, la programación…) en inglés no solo te va a permitir acceder a muchísimos más cursos, además es una oportunidad de mejorar tu inglés. ¡Dos pájaros de un tiro!

7. Conclusión

Una tablet frente a libros, mostrando iconos relacionados con la enseñanza.

Por supuesto, nada sustituye el calor, la corrección inmediata, y la conversación que se da en las clases de nuestra Academia, pero un MOOC puede ser el complemento perfecto que te de un empujón extra.

Y tú, ¿a qué curso te vas a apuntar hoy?